19 de mayo de 2006

El complejo interior

Hay un tramo de escalera toscamente tallada en la roca escarpada del islote. Los escalones suben serpenteando hasta el primer saliente, aproximadamente a 6 metros de la base. La boca de una cueva conduce a la oscuridad interior. En el borde del saliente se puede ver lo que parece un cabestrante de madera. El mecanismo ha quedado inutilizado y no se puede usar.

*[La escalera es angosta; los aventureros tendrán que caminar en fila india cuando asciendan hasta el primer rellano.]

1. Almacén principal

La boca de la cueva da paso a una vasta caverna que se prolonga unos sesenta metros. Se pueden ver montones de cajas, barriles y sacos putrefactos. Hay una buena cantidad de toneles apilados contra las paredes. Da la impresión de que este lugar se empleaba para almacenar cargamentos y provisiones para el faro.
En el centro de la estancia pende de una polea un cesto grande. A diferencia del cabestrante exterior, el mecanismo parece que funciona.

*[Hay mercancías por todas partes, principalmente herramientas, madera, brea, aceite, alquitrán y otros bienes parecidos. Nadie ha tocado nada de esto en mucho tiempo, y la exposición al aire marino ha arruinado la mayor parte del equipo. Las cuerdas de la cesta están raídas y debilitadas. Existe un 50% de probabilidades de que se rompan si se cuelga algún peso. Oculta en el fondo de la caverna, detrás de un gran grupo de cajas, hay una pequeña puerta redonda (se requiere una prueba de Buscar CD 15 para encontrarla). La puerta de piedra está cerrada.]

Trampa

Al tiempo que la puerta pivota en el marco, oyes un repentino crujido bajo tus pies: el suelo cede abriendo un profundo foso. Puedes distinguir claramente varias hileras de púas alineadas en el fondo del pozo mientras luchas por recuperar el apoyo

*[Tras la puerta hay una trampa de foso con púas. 2d6 de daño, +10 c/c (1d4 púas para 1d4+2 por impacto producido; TS REF CD 20 para evitarla; Buscar CD 20, Inutilizar Mecanismo CD 20.]

2. Escaleras ocultas

La puerta abre paso a un estrecho pasaje que se bifurca a los 6 metros. La vía de la izquierda desciende y la de la derecha sube por un tramo de escalones irregulares toscamente tallados.

*[En las escaleras hay una trampa. Cada tres escalones se ha colocado una placa que se hunde con la presión y dispara una aguja envenenada situada junto al escalón correspondiente. Si alguno de los aventureros sube la escalera (sin percatarse de la trampa), lee el texto de abajo.]

De repente, notas como el escalón cede produciendo un ligero chasquido. Dos agujas salen disparadas hacia ti de una pequeña hendidura en la pared.
Trampa de aguja envenenada

*[+8 ataque a distancia (1 de daño por cada aguja, más envenenamiento de Draco; Herida CD 17, daño inicial 2d6 CON, daño posterior 2d6 CON; Buscar CD 22; Inutilizar mecanismo CD 20.]

14 de mayo de 2006

La Isla del Faro de las Tormentas

Los chillidos de las gaviotas y una brisa suave y salina os dan la bienvenida a uno de los lugares más lúgubres que hayáis visto. Os encontráis en una estrecha y diminuta playa pedregosa, único lugar del rocoso islote donde es posible recalar con vuestra pequeña embarcación. La isla del Faro de las Tormentas es un farallón pétreo de alrededor de media milla de diámetro, con un desnivel considerable de unos 215 metros sobre el nivel del mar. Sus escarpados acantilados han sido azotados y desgastados por el mar, y a partir de ellos se han formado peligrosos y desiguales bancos de arena alrededor de la isla. El azote de las olas y las embestidas contra los arrecifes sirven de advertencia para que los esquifes pesqueros eviten navegar en las cercanías de la roca; ello sin mentar las lúgubres y terroríficas leyendas que circulan entorno al faro de las Tormentas. Hay pocos indicios de fauna salvaje, y, a excepción de la hierba rala y amarillenta y unos cuantos árboles retorcidos y quemados por la brisa marina, tampoco se advierte vida vegetal.

Playa
La arena de esta estrecha playa es gruesa y marrón, también hay hierba rala y montones de madera flotante. No se advierten signos de vida; la isla parece desierta. La playa se extiende hacia el sur a lo largo de unos trescientos pies. Se pueden ver algunos árboles atrofiados y retorcidos a los pies de los escarpados acantilados. Exceptuando las gaviotas, tampoco hay indicios de vida animal.

Buque naufragado
Se pueden ver los restos de un naufragio junto a la orilla. Da la impresión de que el barco encallara en los arrecifes dentados que se encuentran entre el islote y la costa robleña.
El casco del navío se encuentra en muy mal estado. Hay un agujero en el lado superior, cerca de la parte posterior. Aunque la nave descansa a 60 pies de la orilla, el agua a su alrededor forma un bajío de poca profundidad, gracias a un amplio banco de arena. Nada en el naufragio parece indicar como llegó ahí. Ha yacido en este lugar el tiempo suficiente para que las algas marinas y algunos crustáceos hayan proliferado en las porciones sumergidas.
El nombre del pecio, "Invulnerable" aparece escrito en Común en el costado de proa que sobresale de la arena. La nave tiene 23 pies de ancho, de los que 6 pies están embarrancados en el lecho marino. El mástil delantero aún permanece enhiesto; los otros dos han desaparecido o fueron destruidos en el naufragio. La embarcación tiene una cabina en la parte de atrás, bajo el timón, pero sólo una parte permanece entera. La zona de popa, aparentemente, tuvo una vez dos cabinas, pero ahora es simplemente un área abierta parcialmente inundada. Parte de la cubierta principal se ha perdido. Sin embargo, si alguna vez llevó alguna carga, no hay restos apreciables de ella en las inmediaciones del naufragio.

Una ligera niebla cubre el pecio, arrastrándose en jirones sobre la superficie del agua. La mar se mantiene calmada y quieta, como una balsa de aceite.

Dragón Tortuga: pg 138; ver Manual de monstruos, página 93.

*[Llegar a la nave no presenta un problema, pero trepar por los restos naufragados no es tan sencillo. Dado que la nave está considerablemente de lado, pocas superficies (que no sean el casco) están listas para que se camine sobre ellas. La madera está empapada, incluso aquella sobre la superficie. Demasiado peso podría romper secciones del casco, especialmente cerca de de los bordes ya rotos. Si el casco se rompe bajo los PJs, estos caerán al agua. Los restos que caen con ellos actúan como unas trampas de lanza disparadas. La posibilidad de que una sección de casco se rompa es de un 35% por cada sección de 10 pies. Para añadir más tenebrosidad, una ligera niebla puede cubrir el naufragio la mayor parte del tiempo. (Mira Ocultación en las páginas 152-153 del Manual del jugador ; esta niebla podría en principio dar una ocultación del 10% si lo quiere el DM).]

**[Trampa de caída de restos: VD 5; mecánica; disparador de toque; sin rearme; Atq +20 c/c (1d4 piezas de restos como lanzas por PJ para 1d8/x3 cada una); múltiples objetivos (todos los PJs en un cuadrado de 10' ); Buscar CD 20 para encontrar secciones débiles; Inutilizar mecanismo CD 20.]

***[El compartimiento secreto bajo la litera del capitán está ahora sumergido, y por lo tanto es difícil de encontrar (prueba de Buscar con CD 26). Una sencilla trampa de aguja, que está dañada desde que la nave embarrancó en su localización actual, la protegía (Buscar CD 20 para encontrarla). El compartimiento secreto en el casco de popa del navío, donde la estatua dorada espera, está astutamente camuflado y también parcialmente enterrado en el lecho marino. Una vez encontrado (prueba de Buscar con CD 28), los PJs deberán desenterrarlo antes de intentar abrirlo. Una excelente cerradura lo mantiene seguro (CD 30 para abrirla), aunque los personajes pueden romper los paneles con una prueba de Fuerza de CD 18. (Es sencillo debido a las condiciones de la madera).]

****[Encontrar la miniatura de la nave, y comprender que representa son dos cosas muy distintas. En una campaña, Los PJs podrían encontrar la miniatura y después comprender que puede llevarles a una gran fortuna. Para entonces puede que tengan que recuperarla de nuevo. El código en la nave se empareja con las marcas en un mapa que Immurk hizo y escondió en una cueva de la Isla del Faro de las Tormentas. Se quedó allí cuando Immurk se perdió en el mar, y los PJs tienen que encontrarlo para intentar reclamar el tesoro. La nave de oro tiene un valor de 16.000 po para un coleccionista, posiblemente más.]

8 de mayo de 2006

Trabajando para Merick

Posada

En el villorrio existe una sola cabaña que ofrece habitaciones para alquilar -en realidad un cobertizo grande construido tras la cabaña y dividido, en su interior, en dos grandes alcobas con 6 incómodos camastros de paja cada una-. Este edificio también es una modesta tabernucha que sirve pintas de cerveza y comidas sencillas a base de pescado (sólo abierta en temporada de pesca). La tasca tiene el pomposo nombre de Posada del Dragón Tortuga (aunque todo el mundo la conoce como la Tortuga, a secas), y está regentada por Nomi Uñaslargas y servida por dos de sus hijos.
Aparte de la tasca y el pabellón que hace las veces de lonja -ubicado sobre la plazoleta central de la aldea-, hay otra docena larga de cabañas de pescadores, sin contar el modesto barracón para los soldados del Reino Bosque.
En el puerto hay una veintena de esquifes pequeños de vela triangular para pesca de bajura y dos lanchas más grandes y de mayor capacidad, dotadas de doble mástil de bolondo, que permiten adentrarse mar adentro –los nombres de las lanchas son: La Bendición de Nora y La Intrépida (ambas pertenecen a Merick)-.

Mortimer se acerca a vosotros para deciros, con su habitual hilo de voz apagado, que Merick estaría interesado en ofreceros un pequeño trabajo que, de seguro, el Villorrio y la misma ciudad de Robleda agradecerán, así como sus autoridades y señorías.

En un lugar particularmente peligroso de los arrecifes de la Isla de las Tormentas, el mar ha devuelto a la orilla una embarcación malhadada. Alzándose desde las aguas poco profundas de un bajío arenoso, ha aparecido el casco de un pecio naufragado. Nadie sabe cuando apareció la nave en este lugar; los pescadores dicen que el lecho marino cambió y arrojó hacia arriba la nave naufragada desde las profundidades, pero Merick sospecha que estas afirmaciones son sólo habladurías propias de pescadores. El administrador os apunta que la vieja embarcación embarrancada está echada sobre un costado, con su mástil alzándose sobre la superficie del agua apuntando hacia el cielo. <<No os será difícil dar con él>>, termina añadiendo el hombre de negocios.