3 de enero de 2008

Guardians of Dragonfall

Como ya anotamos en su día, de un tiempo a esta parte, la casa Paizo está siendo una de las editoras roleras más prolíficas de material OGL/D20 en los últimos meses, a pesar incluso del anuncio oficial de la novísima cuarta encarnación del D&D cuyo nacimiento comercial está previsto para esta ya próxima primavera (como sabréis muchos de vosotros, este notición ha provocado cierto estancamiento en algunas otras editoriales independientes, preocupas por el giro copernicano que podría producirse a nivel de licencias y en la reacción del mercado). Pues, a pesar de esto y como hemos dicho, Paizo continúa con su ritmo de publicaciones de material 3.5 para deleite de los aficionados, especialmente módulos de aventuras que son, a la postre y en nuestra opinión, artículos muy demandados y útiles. Por lo que nos toca, nosotros no paramos de adquirirlos, de tal modo que podríamos ya sufrir varias encarnaciones sin que nos faltasen módulos de aventura y campañas que poder jugar con nuestros veteranos y desfasados manuales de 3.5 edición (bueno, es un decir, porque me da que habrá mucha más gente jugando a 3.5 que a 4.0 por mucho, mucho tiempo).


En fin, el módulo que hoy anunciamos se titula Guardians of Dragonfall y está diseñado para personajes intermedios contando unas 32 páginas editadas en rústica y con la portada ilustrada a todo color. En la pequeña sinopsis suministrada por la editora leemos que nuestros aventureros tendrá que viajar a un recóndito y prohibido lugar conocido como el cementerio de los dragones para conocer el paradero y destino de un mítico dragón de oro desaparecido de nombre Auranorex que era el benefactor y protector de la región donde habitan los aventureros. Como se podrán imaginar, llegar hasta ese mítico lugar donde acuden las sierpes a morir (estilo el cementerio de elefantes que hemos visto en algunas de esas películas de aventuras en el África negra protagonizadas por Stewart Granger o Clark Gable) no es nada fácil y de hecho su acceso está prohibido para todo aquel que no tenga la piel escamada, mida varios metros de altura y posea un par de alas coriáceas del tamaño de un trolebús. En fin, conociendo la calidad que destilan estos módulos, de los que la serie Pathfinder es un buen ejemplo, este nuevo suplemento se nos antoja recomendable e interesante. Ya os diremos más cosas caso de que caiga en nuestro poder... que será lo más probable.

1 comentario:

  1. Me recuerdaa la serie de animación de dungeons and dragons, por lo del cementerio de dragones, jejee
    un saludo

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