13 de diciembre de 2009

Expedition to the Barrier Peaks

Expedition to the Barrier Peaks es probablemente una de las mejores aventuras publicadas para D&D y, sin lugar a dudas, una de las más singulares. De hecho, podría considerarse de los primeros módulos publicados de género science fantasy puro. Como saben, en el mismo, los aventureros deben explorar una especie de platillo volante de alta tecnología cuya tripulación murió por una extraña enfermedad y que se estrelló en los Barrier Peaks, una localización sita en el mundo de Greyhawk, concretamente en el Gran Ducado de Geoff. La nave en cuestión esta aún habitada por extraños robots, criaturas singulares y un buen montón de cachivaches alienígenas de lo más pintoresco.
Escrita por el maestro Gygax y publicada en 1980 con el número S3, fue jugada por primera vez años antes, durante la convención Origins de 1976, casi nada. En 2004, esta aventura fue puesta en el número 5 del ranking de mejores módulos publicado por la revista de la casa, Dragon. De siempre, ha gozado de una gran popularidad entre los aficionados, no ya por su particular género y sus especialísimas condiciones, sino también por la calidad y singularidad de su contenido, destacando especialmente las ilustraciones, que, excepcionalmente para este módulo, eran expuestas en un libreto aparte que, en mi opinión, es lo mejor del módulo y la parte que he querido mostrarles del mismo en esta pequeña reseña homenaje. Y no podía ser de otro modo, ya que los artistas encargados de elaborar el libreto son, empezando por el que más peso tiene en el mismo, el inigualable Erol Otus, magníficos, clásicos ya, artistas de la talla de Roslof, Jeff Dee, Sutherland o David S. La Force. El buen oficio de esta colección de ilustradores queda patente en las fotos abajo reseñadas.

No olviden tampoco la importancia de los módulos que pertenecen a esta ya mítica serie S, entre los que se incluyen joyas tan importantes en la historia del hobby como Tomb of Horrors, White Plume Mountain o Lost Caverns of Tsojcanth.

En fin, poco más podemos añadir de este clásico. Lo mejor, ver las ilustraciones del impagable folleto de visual aids (ayudas visuales) o, lo que es lo mismo, handouts de hoy en día. La verdad es que el calificativo de ayudas visuales es más correcto que el de handouts.

La ilustración de portada es, cómo no, de Erol Otus.


Con el módulo recibíamos dos solapas, incluyendo los mapas circulares del platillo.



Aquí tienen las ilustraciones de la aventura, esas ayudas visuales que decíamos. El estilo sencillo y esquemático, ya clásico, llama poderosamente la atención.



Había incluso un par de páginas a todo color.




En fin, no sé a ustedes, pero a mí me fascina este módulo. Una pasada.

8 comentarios:

  1. Para mí es uno de los más originales módulos de la historia y de hecho amazon y similares llevan años tentándome para comprarlo. Espero tenerlo antes de 2011.

    ResponderEliminar
  2. Este módulo es de mis preferidos y toda una joya dungeonera que se puede conseguir aún hoy en óptimas condiciones por no mucho dinero.

    Solo una corrección, si se me permite, y es que el "White Plume Mountain" nunca fue, por desgracia, publicado en castellano ya que el Retorno es una secuela que ocurre décadas después (y hay cambios notables como el aumento del tamaño del dungeon, cambios en los líderes que portan las armas, etc, etc... siendo mucho mas completo el segundo). La de la Tumba de los horrores, gracias a Arioch, si que es tal cuál la original ^^.

    Un saludo.
    Henjo.

    ResponderEliminar
  3. Me encanta este módulo. Algun día tengo que animerme y dirigirlo en unas jornadas a ver qué pasa xDDDD

    ResponderEliminar
  4. Creéis que es buena idea jugar White Plume Mountain antes de jugar al Retorno a la Montaña del Penacho Blanco, o jugando a éste último se recoge toda la esencia del original? Por ejemplo, en el caso del Templo del Mal Elemental, yo pienso que el original le da mil vueltas al Retorno.

    ResponderEliminar
  5. Sí, es mejor jugar primero el original, siempre que sea posible.

    ResponderEliminar
  6. No es el mismo caso del Templo del mal elemental, puedes estar tranquilo en cuanto a eso ^^. Es mas, para mi es mucho mas completo e interesante el Retorno a la Montaña del Penacho Blanco que el original ya que además de retener la esencia de este lo amplian y añaden elementos muy muy interesantes (en especial para grupos veteranos, por la rareza de encuentros, monstruos, trampas y situaciones). Por tanto, no hay una pérdida de calidad alarmante como en el caso del Templo del mal elemental sino mas bien al contrario, es una aventura y un dungeon mucho mas redondo.

    En cuanto a dirigir el primero antes que el Retorno pues no es mala idea pero no lo veo necesario tampoco. El Retorno esta diseñado para que puedas hacerlo si quieres (la acción de este transcurre 20 años después si mi memoria no me falla) y creo que funcionaría bien si diriges uno y después dejas pasar un tiempo (hasta que se les olvide a los jugadores) antes de dirigir el otro pero no creo que sea bueno dirigirlos seguidos porque muchas estructuras, como no puede ser de otro modo, y algunos pnjs son idénticos por lo que podría generar la sensación de deja vu o de estar jugando "mas de lo mismo" perdiendo esa gratificante sensación de volver a vivir una nueva aventura en un viejo y emblemático lugar de Greyhawk.

    Un saludo.
    Henjo.

    ResponderEliminar
  7. De hecho ahora estoy dirigiendo "El Templo del Mal Elemental" y no tengo idea de dirigir el Retorno... a no ser que lo modifique muy sustancialmente. Mi idea es hacer T1-4, A1-4 y GDQ1-7.

    ResponderEliminar