Michael Curtis es una figura prominente en la escena old school que, junto a otros cientos de aficionados y seguidores, están procurando el regreso a primera plana de todos esos viejos reglamentos propios de los primeros años de desarrollo del hobby, entre los que, por razones obvias, Dungeons & Dragons es el más reseñado. Como saben, de un tiempo a esta parte, aprovechando las licencias creadas al uso, han aparecido versiones de esos reglamentos de antaño ligeramente remozados, que han pasado a denominarse retro clones. Uno de los más celebrados es sin duda Labyrinth Lord, que viene a ser un trasunto del D&D Básico y es el sistema que emplea Stonehell. En esta tesitura, y aprovechando las circunstancias, el señor Michael Curtis ha diseñado un fabuloso mega dungeon a la vieja usanza que ha dividido en dos libros, de los cuales el primero ya está disponible en versión electrónica o impresa vía Lulu. Nosotros, en la Marca, nos hicimos eco de sus salida y no tardamos en encargar nuestra copia, seguros de su calidad. Y la verdad es que, una vez entre nosotros, no podemos estar más satisfechos del resultado final. Stonehell Dungeon es un complejo enorme de regusto clásico, con un buen montón de niveles bien diseñados, repletos de nuevos monstruos y las criaturas prototípicas que todo buen dungeon crawler espera encontrar, amén de los artefactos mágicos, reliquias y misterios. El dungeon carece de trasfondo detallado, para que pueda ser insertado fácilmente en cualquiera campaña, cosa que es muy de agradecer. De igual modo, las salas del mismo han sido presentadas de manera esquemática, para permitir un alto grado de customización a los aficionados. La cantidad de encuentros por nivel y su diseño es muy notable, capacitando a esta aventura para entretenernos durante mucho tiempo y de manera harto eficiente.
Vamos a ver el libro de manera detallada en fotos:
La ilustración de portada tiene un sabor clásico indiscutible. La presentación del libro es correcta, en rústica, papel de buen gramaje e ilustraciones en blanco y negro.
Vamos a ver el libro de manera detallada en fotos:
La ilustración de portada tiene un sabor clásico indiscutible. La presentación del libro es correcta, en rústica, papel de buen gramaje e ilustraciones en blanco y negro.


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