29 de diciembre de 2012

Thiepval Ridge

Es imposible estar allí y no sentirse totalmente feliz, es un lugar tan dichoso, tan pleno y emotivo que se me antoja un sueño, cálido y agradable como una suave brisa agosteña.

Yo crecí leyendo a este enorme genio, de prosa rica y esplendorosa como ninguna. Recuerdo acabar su magnum opus con lágrimas en los ojos, ya que tocaba a su fin un deleite sublime que se había prolongado por unas semanas que recuerdo con cariño. Pues es una obra maestra como pocas, que anda por derecho propio entre los más grandes monumentos literarios de la Humanidad. De hecho, quizás sea esta su más brillante aportación: la tremenda humanidad que inspira su historia, ejemplificada en la lucha del bien contra el mal, una guerra eterna para con el hombre cimentada en valores tan deslumbrantes otrora como el honor, la lealtad y la amistad, cualidades hoy angostadas en su significado y valía en este mundo moderno ofuscado de terrores tecnológicos que palidecen ante la fuerza de la imaginación humana, cuando brilla supeditada al genio de los justos, por pocos.

¿En qué materia estáis forjado? 

Y no había año dispuesto en mi vida que no volviera a recorrer sus páginas, disfrutando como el primer día. Y no sólo de este libro tan hermoso, sino de toda la obra canónica de su reconocido autor. Y que nadie me niegue tal cosa, pues sólo me compete.

Hace apenas un par de días pude acercarme a ver la adaptación cinematográfica de ese libro que amo y que les contaba yo. Y cómo disfruté, tanto fue así que quiero compartirlo con ustedes. Pues en verdad es un ejercicio narrativo genial, un entretenimiento colosal, de principio a fin, impecablemente planificado y ejecutado. Qué hermoso arraque que nos invita a pasear por los enormes salones de la mítica montaña, y conocer su daño y funesto destino. Y sigue este cuento entrañable con una cena y un viaje inesperado, una aventura que inherentemente atesora la misma esencia de ésta, por lo que se nos cuenta y lo que trasciende en sí, que no es otra cosa que esos valores eternos, hoy trasnochados, del valor, la lealtad y el honor... de todo lo bueno que habita en el corazón de los hombres, aunque no sean hombres en propiedad.
Infinidad de detalles reseñables que sería muy prolijo enumerar, pero si me permiten, me quedo con la planificación y encuadre de una maravillosa escena, quizás no tan reseñable para otros pues no resulta tan espectacular, pero que en su fondo aglutina toda la maravilla de esta epopeya genial. Y es que la meditada coreografía de la dama de blanco contra un sol refulgente que apenas despunta por el horizonte es sencillamente perfecta: su pose, su belleza, la fuerza interior... ¡qué maravilla! Y por unos momentos te olvidas de todo y vives la aventura que se te presenta, la aventura que es el cine, que no es otra cosa que el puro y duro entretenimiento, a su ritmo y maneras, que son las del cine, que no literatura. Cada cosa en su lugar y a su momento.

Es imposible estar allí y no sentirse totalmente feliz, es un lugar tan dichoso, tan pleno y emotivo que se me antoja un sueño, cálido y agradable como una suave brisa agosteña.

NOTA:

Vengo leyendo en muchas reseñas referencias al autor, críticas poco formadas, tachándolo de ingenuo, maniqueo e inocente.

Más nos valdría a todos nosotros no vivir lo que él, ingenuo, hubo de afrontar: el infierno del Somme, durante la Primera Guerra Mundial, donde hubo de ver a dos de sus mejores amigos mutilados por la metralla (en la batalla de Thiepval Ridge). Nosotros nos atrevemos a llamarle ingenuo e inocente, que disfrutamos de vidas regaladas. Y él escribió:

They lie in all the pools, pale faces, deep deep under the dark water. I saw them: grim faces and evil, and noble faces and sad. Many faces proud and fair, and weeds in their silver hair. But all foul, all rotting, all dead.

Una frase extraída del original de su obra más conocida. Si esto no anda inspirado en el brutal escenario campal del Somme (una de las peores y más terroríficas batallas de la triste historia bélica de la Humanidad, con  más de 1 millón de bajas registradas entre ambos bandos), que alguien me saque de mi error ya mismo.

¿Ingenuo? Nosotros somos los ingenuos, los idiotas.

8 comentarios:

  1. Yo no podría haberlo dicho mejor. Magnífico. Yo ahora estoy releyendo la que dices que es su obra canónica y en el capítulo de Fog on the Barrow-downs ya se va haciendo eco de una guerra terrible, olvidada... y eso que es una mucho más reciente que la que citas al final.

    Los críticos que lo tachan de ingenuo a los que haces referencia son los monstruos aquí :)

    Pablo "Diacrítica"

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  2. Hay otro pasaje, durante la emboscada de Faramir a los haradrim, en que uno de estos cae muerto al lado de Sam y el hobbit (que esta escondido y no puede moverse por miedo a que le alcance una flecha perdida)empieza a preguntarse quien era y si era realmente malo, si había ido a la guerra por voluntad propia u obligado...
    Todo un derroche de "ingenuidad"

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  3. Simplemente genial.

    No entraré a hacer ningún tipo de "crítica cinematográfica" ni "narrativa" de la película, y no porque tenga las de perder defendiéndola, pues creo que es maravillosa, si no porque no es lo que me interesa al hablar de ella.

    Lo que realmente me gustó, lo que me hizo disfrutar y volver a ser ese niño de 12 años que descubrió aquél fantástico libro por pura casualidad, es la intención en sí del film. La de ser una maravillosa y envolvente aventura cargada de valores tan antiguos como el ser humano que va directa al corazón.

    Y es ahí, en el corazón, donde quiero que queden grabadas las cosas que me importan. No en fríos y pedantes análisis que dejan de lado la verdadera naturaleza de la historia.

    Disfruté como un niño la primera vez que la vi, y volví a hacerlo la segunda. Y si cae una tercera, no tengo ninguna duda de que volveré a hacerlo.

    Señores, dejen las críticas de lado y siéntense a disfrutar un rato. Serán mucho más felices...

    Lo diré una y mil veces. Gracias, Peter.

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  4. En ningún momento mencionas el título del libro, ni de esa adaptación cinematográfica. ¿De qué estás hablando? xD

    No, en serio. A mi también me gustó la pelicula. Hubo un par de cosas que no fueron de mi agrado, pero tres o cuatro detalles no pueden competir con el millón de cosas que si que me encantaron.

    En cuanto a esos críticos poco informados... puedo comprender que a alguien no le guste una película, incluso un libro, ya que no a todo el mundo le tienen que gustar las mismas cosas. Pero de ahí a tacharlo de ingenuo y demás me parece algo lamentable.

    Aquí ya se han puesto buenos ejemplos que desbaratan semejante atropello. Yo, por mi parte, citaré una frase que hasta ahora nunca he podido rebatir:

    "La ignorancia es muy atrevida"

    Un saludo a todos,
    Viajero.

    P.D: Me ha gustado la sugerencia de Mr.P

    "Señores, dejen las críticas de lado y siéntense a disfrutar un rato. Serán mucho más felices..."

    Es exactamente lo que hice yo cuando fui a verla.

    De nuevo, un saludo a todos.

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  5. http://www.youtube.com/watch?v=AIzjEudGXJ4

    La verdad es que ha sido un poco duro ¿No? Respeto que no guste Tolkien, pero sé de gente que nunca había leído a Tolkien que se enganchó con las pelis.
    Personalmente Tokien es alguien especial que dedicó su vida a algo que consideraba muy especial: La creación de la tierra media, Y por defender en alguna de sus obras valores tan pasados de moda e ingenuos, no los hace menos válidos ¿Qué tienen de malo la amistad, el valor, la fidelidad, la entrega y el querer que las cosas sean mejores...?

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  6. Qué se puede decir de aquel gran escritor y su inmensa obra que no se haya dicho ya... La reciente adaptación me parece fabulosa, incluso con sus licencias y sus incorporaciones a lo que ya se ha convertido en un mito cinematográfico. ¿Que la crítica le ataca? ¿Que no arrasará en las entregas de premios? Eso a mí me da igual. Simplemente la satisfacción de ver en la pantalla ese despliegue visual y ese preciosismo cuidado tan al detalle para mí es suficiente. Seré un ingenuo talvez, pero qué feliz me siento!

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  7. Nuestra Compañía fue a verla como hay que hacerlo: en grupo, saboreando los momentos previos. Porque los pasatiempos en compañía de los tuyos se disfrutan más. ¡Y cómo disfrutamos! Teníamos bien en mente la prosa del autor. ¿Que no cuadra al milímetro? ¡Qué más da! ¡Qué gozo ver el esplendor de los días de Erebor! ¡Cuánto dolot por su caída y por el Pueblo Sin Hogar! A partir de ahí la aventura, la camaradería, la leyenda...
    Ojalá cada año por estas fechas otros nos ofrecieran si quiera una sombra de tanto amor por un libro.

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  8. A mí y a los que fueron conmigo a verla también nos gustó. Sinceramente, yo iría más al cine si se hicieran más películas de este género y con esta manufactura (que ya querrían para sí muchas otras). El nivel de detalle ofrecido al espectador y el cuidado puesto en cada fotograma convierte en meros alaridos solípedos esos "pseudointentos de crítica" que vomitan algunos como ese tipejo del País linkeado más arriba.

    Lamentablemente, vivimos tiempos sombríos en los que muchos suelen asociar el nivel de "bluff" esgrimido por esos culturetas de medio pelo a su coeficiente intelectual, y eso, que no es otra cosa que simple afán de protagonismo (hijo bastardo de la egolatría y otras yerbas parecidas), es lo que produce eructos mentales como el del aludido. La estupidez lo infecta todo hoy día, por desgracia.

    Que les den. A mí me gustó la película, volveré al cine para ver la 2ª parte (y la 3ª) y seguiré pensando lo mismo que hoy cuando salgan a la palestra los siguientes lumbreras de la cartelera. Lo que sí tengo claro es que no pagaría ni medio céntimo por entrar a una sala para ver o escuchar sus pedantes gilipolleces.

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