15 de marzo de 2013

Dead Reign, los zombis de Palladium


Ya les dije yo hará unas semanas que haríamos una pequeña reseña de Dead Reign, el juego de temática zombi diseñado y editado por Kevin Siembieda para su conocido sello editorial, Palladium Books Inc.  Bien, pues aquí la tienen, nuestra pequeña reseña fotográfica al uso, recién llegado el manual a nuestra mazmorra en la Marca. La verdad es que ya hacía tiempo que andábamos detrás de este juego, a pesar de algunas críticas a la contra. Y si les soy sincero, tras un somero vistazo y una lectura selectiva, aquellos comentarios no estaban desencaminados. La verdad es que es un juego un tanto extraño, presentado de manera algo caótica, con toques muy particulares, en la línea del Megaverse de Siembieda, que pasa por se uno de los autores más prolíficos en esta industria.

Venga, vamos ya con el libro de marras. Arriba tienen la portada, que mola un huevo (quizás lo mejor del libro) y bajo estas líneas la contraportada, donde el autor y editor nos cuela publicidad de sus otras líneas de juego, como Nightbane (que ya reseñaremos en otra ocasión) y Beyond the Supernatural.


Comparamos Dead Reign con la edición española de Z-Corps.


Y pasamos ya a la tabla de contenidos de este libro editado en rústica y contando con 224 páginas.


En las primeras páginas encontramos la historia del mal que provocó que los muertos se levantaran como zombis, acontecimiento que llaman The Wave. Realmente no nos dicen qué provocó este hecho, sino que se limitan a explicar por encima como ocurrió todo y aportan cinco posibles teorías para que el director de juego escoja la que más le guste. Teorías como la recurrente epidemia, o el experimento militar biológico que se va de madre, incluso el castigo divino por lo malos que son los humanos, hasta un culto satánico.


Esta primera parte mola, según nos cuentan las primeras semanas de The Wave. Ah, todo el libro está redactado como si un superviviente nos relatara de primera mano todo el lío este. Se trata de un miembro de The Reapers, que son como un grupo de moteros organizados que se dedican a matar zombis a diestro y siniestro. Ah, se me olvidaba, el reaper se puede elegir como clase de personaje. Y el juego, la ambientación, vamos, comienza cinco meses después de The Wave.


Ahora viene lo pero, pues es un intento de aparentar originalidad, el autor se va por las ramas y se inventa algunas clases de personaje que para qué contarles. Por ejemplo, la que pueden ver abajo, una especie de mezcla entre humano y zombi bastante traída por los pelos, the half-living, creo que el nombre lo explica todo.


Y en la descripción de los tipos de zombis, no se lo pierdan, hay zombis inteligentes (eso sí, extremadamente raros) que pueden disparar incluso armas. También hay otros zombis, los llamados mock zombis, que permanecen anclados en su anterior personalidad de humanos, y reniegan de su condición de zombis. Hay también pattern zombis, que son muertos vivientes que imitan arquetipos reconocibles de la cultura popular, según la actividad peculiar que realizaran en vida, siendo humanos, es decir, tenemos al zombi estrella del rock, que sigue tocando por ahí penosamente la guitarra... y cosas así. Ah, aún hay más, tenemos zombis super rápidos, al estilo 28 Días, y zombis normales, y zombis crawler que se arrastran y no sé qué más. Muy bizarro todo.


Las ilustraciones son poco afortunadas, según mi opinión. 

Ahora que me acuerdo, los zombis en este juego pueden detectar la esencia vital de los humanos... con un sexto sentido cuasi mágico, porque tampoco se explica muy bien. Además se comunican con el gemido (moan) y pueden coordinarse hasta cierto punto y converger sobre las posibles presas. Y si te muerden, no te conviertes en zombi a no ser que te maten. Según afirman en el texto, aquello de que un zombi te muerda y al poco, aún sin morir, te conviertas en zombi, es sólo un mito. Pues vale... tomo nota.


En fin, el sistema es el usual en los juegos de la casa, del Megaverse, ya saben: RIFTS. Poco que añadir aquí.



Y bueno, aquí tienen una foto de familia, con tres conocidos juegos de temática zombi.


En fin, Dead Reign es un juego bastante bizarro a su modo, con opciones interesantes, con todo, y algunas cosas buenas... otras malas, empezando por las ilustraciones, que no acompañan al juego y resultan feas, sí feas. El juego es muy convencional en su diseño, espartano, y bueno... no sé qué más decirles. Teniendo Zombie: All Flesh Must be Eaten o Z-Corps, ambos en castellano, no se compliquen con este Dead Reign, a no ser que sean muy acérrimos de esta temática... o unos alocados coleccionistas compulsivos como nosotros.

1 comentario:

  1. Para mi, el problema de Palladium es que sus juegos son como una buena película de serie B: te pasas un buen rato, pero ni son una maravilla técnicamente ni puedes esperar originalidad.

    El sistema de juego no es especialmente bueno, pero funciona y permite hacer cruces entre los diversos juegos. En ocasiones, como en Heroes Unlimited, es un rebujito de ideas y conceptos de diversos juegos que hacen que jugar sea una locura por todas las reglas que pueden llegar a mezclarse en una misma partida.

    Las ambientaciones no son especialmente originales (salvo Rift), ni ofrecen nada innovador. De hecho, muchas veces uno echa en falta cosas que son convenciones del género y, en su lugar, te topas con ideas bastante raras que no es muy probable que uses, ya sea por lo extrañas que resultan o por lo complejo de emplearlas (como lo que indicabas de los medio vivos).

    Por supuesto, todo esto que cito pueden ser ventajas. Así, por ejemplo, que sus juegos sean bastante genéricos puede servirte para crear tus propios mundos de juego. Es cuestión de gustos.

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