5 de junio de 2013

Ayer, hoy y mañana




Vaya, cómo pasa el tiempo. No puedo evitar mirar atrás, repasando los contenidos volcados en este pequeño rincón de la enorme Red, y asombrarme de la cantidad de cosas que hemos podido compartir con todos ustedes: cientos de reseñas fotográficas, artículos de opinión, docenas de crónicas de nuestras sesiones de juego y ciento y la madre cosas diversas. Todo ello presentado con una periodicidad casi diaria desde el año 2005. Mucho ha llovido desde entonces -y tanto, que arrambló con buena parte de nuestro trabajo- sin mentar otros desastres naturales. Y aquí seguimos, como el primer día, dispuestos a continuar compartiendo esta afición con todos ustedes, hasta que el diablo nos lleve.

Espero disculpen que en estos últimos meses uno ande disperso, como un pizca de mantequilla extendida sobre demasiado pan, porque es cierto que el trabajo se acumula y, todo ello sumado a mis responsabilidades cotidianas, provocan que haya ocasiones en que humanamente no sea capaz de encontrar tiempo suficiente para llenar estas páginas virtuales y ofrecer más y mejores contenidos. Todo se andará, no obstante, aunque ello signifique, al menos en lo que toca a mi disponibilidad, que andamos ocupados en otros proyectos, con la ilusión acostumbrada.

En estos años hemos pasado por momentos muy complicados, como saben, aunque la suma del total arroje un saldo donde priman las alegrías, el juego y la amistad por encima de desgracias y sinsabores. Lo mejor es mirar siempre al frente y poner buena cara y un pelín de optimismo, como bálsamo de todo mal. Me gustaría hacer notar que, mi carácter voluble, algo vehemente en ocasiones, me ha jugado malas pasadas, pero con ello he aprendido a ver las cosas con un talante positivo y contemporizar en lo posible. Y siempre con la ayuda de mis compañeros y amigos. Sí, porque aunque un servidor aparezca como la cara visible del colectivo al que represento, mis camaradas andan siempre a la zaga, apoyando el trabajo que me ha tocado desempeñar en todo momento.
Se habla mucho de un tiempo a esta parte de una edad dorada de los juegos de rol en España, lejos de juzgar algo tan complicado, si puedo decirles que, aunque se antoje sorprendente para algunos, habida cuenta de los líos y desastres a los que la vida nos ha enfrentado, nosotros sí podemos decir en esta casa que estos años pasados, desde el 2005 que nacimos al mundo virtual, son ya días de oro que hemos marcado en nuestras vidas y ya jamás podremos olvidar. Sea lo mejor el recuerdo de cada momento, los detalles, vivencias y personas que hemos conocido, ya no tanto personalmente, sino también de manera indirecta, virtual, si me permiten el palabro.
Y esta aventura sigue, desde que nos ponemos en pie hasta que nos acostamos diariamente. El mundo de la Marca es una válvula de escape singular para evadir los rigores de este mundo tan amargo. Un lugar amable que nos permite reunirnos y jugar, cosa tan simple y magnífica a la par. En definitiva, como somos y hemos sido siempre, nuestro anhelo verdadero es disfrutar de una vida sencilla... algo tan complicado.

Creo ya, para finalizar, que nuestro mayor logro ha sido perdurar. Es más, seguir día a día, sin límites ni trabas, es nuestra mejor recompensa, junto al aliento de todos los lectores que nos han acompañado en este viaje alucinante. Sin ustedes, nada de esto habría sido posible. Ya puedo decir, entonces, que ya son todos, tal como unos servidores, Aventureros Errantes de la Marca del Este.

¡Que Valion les guarde y guíe sus pasos en los páramos y encrucijadas del camino!

4 comentarios:

  1. Cito textualmente:

    "...nuestro anhelo verdadero es disfrutar de una vida sencilla... algo tan complicado."

    Que razón tienes (teneis).


    Un saludo a todos,
    Viajero.

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  2. Ha sido una suerte encontraros por el camino. Un abrazo fuerte

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  3. Animo! algunos no solemos escribir pero os seguimos a diario!

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  4. enhorabuena por todo este tiempo y gracias por compartir vuestras inquietudes con nosotros, vuestros lectores.

    saludos

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