10 de agosto de 2016

Un fragmento de Hardboiled

Hoy les ofrecemos un pequeño fragmento de texto incluido en Hardboiled, nuestro juego de investigación criminal, de novela y género negro, en el que estamos trabajando. El apartado referido pertenece a la sección dedicada a las clases de personaje, en concreto la de detective privado, enumerando las referencias literarias que podrían servir de ayuda a los lectores para zambullirse en la ficción de género y extraer ideas para sus aventuras. Hardboiled es un juego con un peso literario muy acentuado, algo que quedará claro en estos anexos literarios presentes en las 25 clases de personaje. El texto aún debe ser editado, y faltan por añadir algunos ejemplos de detectives en la ficción cinematográfica y seriada televisiva. Cada clase de personaje vendrá completa con las habilidades de investigación y generales propias de cada arquetipo de personaje, y la ilustración correspondiente.

Hardboiled es un juego, principalmente, de investigación detectivesca y criminal, de ahí que la lista de ejemplos resulte más prolija en esta clase de detective privado que hoy les mostramos, y en otras relacionadas, especialmente en la de gánster. En la mayoría de las mismas, este anexo será más contenido, limitándose a cuatro o cinco ejemplos.

Por cierto, pronto iniciaremos la fase de playtesting del juego, que será abierta a todo aquel interesado. El juego está virtualmente acabado, y esperamos lanzar el mismo vía crowdfunding este próximo otoño.



Detective privado 

Sin lugar a dudas uno de los arquetipos clásicos del género, que ha dado lugar a algunos de los personajes más memorables del género, encarnados, la mayor parte de las veces, por individuos duros y valientes, de métodos expeditivos, en ocasiones bordeando la ley, pero siempre dispuestos a defender la justicia y desvelar la verdad. 

Quién no recuerda al Marlowe de Raymond Chandler; o a Sam Spade, creado por Dashiell Hammett; pasando por el celebérrimo Sherlock Holmes de Conan Doyle; o Hércules Poirot (uno de nuestros favoritos, creación de Agatha Christie). También Race Williaws (John Carroll Daly); y Lew Archer, de Ross Macdonald. ¡Y qué me dicen de nuestro admirado Mike Hammer, creado por Mickey Spillane! 

Y hay mucho más que descubrir aquí, pues la ficción nos ofrecen incontables ejemplos que debemos citar. Por ejemplo, la investigadora privada trabajando en Boston, Carlotta Carlyle, creada por Linda Barnes. También en Boston encontramos a Spenser, creado por Robert B. Parker, que aparte de protagonizar cuarenta novelas, contó con su propia serie de televisión, protagonizada por Robert Urich. Y sin abandonar esta ciudad, encontramos a Jeff DiMarco (Doris M. Disney), trabajando para la compañía de seguros Commonwealth como detective. Y es que en Boston hay un buen puñado de profesionales del ramo, pues nos quedaría por citar a Sonya “Sunny” Randall, también obra de Robert Parker; y a Patrick Kenzie y Angela Gennaro, ambos creaciones de Dennis Lehane. Desde Nueva Inglaterra bajamos al sur, hasta la misteriosa Nueva Orleans, donde encontramos al investigador Lew Griffin, de James Sallis. Y también en la ciudad vive Michele “Micky” Knight (Jean M. Redmann), una dura detective, aficionada a las mujeres y el alcohol. Seguimos con Derek Strange y Terry Quinn, de George Pelecanos, ambos ex policías trabajando como detectives privados en Washington D.C. La escritora Marcia Muller crearía al personaje de Sharon McCone, investigadora en la ciudad de San Francisco a principios de los ochenta, que ha protagonizado treinta y tres novelas hasta la fecha. No podíamos olvidar a Harry Dickson, obra de Jean Ray, personaje inspirado en Sherlock Holmes, pues incluso vive en Baker Street, Londres, y cuenta con un arrojado ayudante, Tom Wills, y una abnegada ama de llaves. Harry Dickson aparece en cientos de relatos, algunos aderezados con componentes fantásticos, pero son muy recomendables y rabiosamente divertidos. Y también en la ciudad de Londres, tenemos a la señorita Maud Silver (creada por Patricia Wentworth), investigadora sagaz y valiente, colaborando con la policía Metropolitana; y también a Nigel Strangeways, de Nicholas Blake. Y ya por último, al menos en lo que toca a la gran metrópoli británica, no podíamos dejar de citar a Albert Campion, de Margery Allingham. Seguimos con Jean y Pat Abbot, un matrimonio de investigadores que creara la escritora estadounidense Frances Crane. Con el seudónimo de A.A. Fair, Erle Stanley Gardner nos regalaría los personajes de Bertha Cool y Donald Lam, trabajando en su agencia de detectives californiana, en unas treinta novelas. Nombrar a Tess Monaghan, una detective obra de Laura Lippman que podemos hallar en Baltimore. Trabajando en el negocio familiar de las fianzas, Stephanie Plum (Janet Evanovich) es una mujer valiente y fuerte que vive en Trenton, New Jersey. Amos Walker vive y trabaja en la ciudad de Detroit durante los años ochenta, y podemos leer sus aventuras en más de una docena de novelas escritas por Loren Estleman. En la ciudad de Nueva York trabaja el orondo detective privado Nero Wolf, obra de Rex Stout. Al igual que Wolf, Charlie “Bird” Parker vivió y trabajó en la Gran Manzana antes de dejar la policía y trasladarse a Maine para ejercer de detective privado. “Bird” Parker es un personaje creado por John Connolly, que ha escrito más de una docena de novelas para él. Y antes de dejar esta gran ciudad, citamos a los detectives Bill Smith y Lydia Chin, ésta última de origen chino, viviendo en Chinatown, ambos creados por S.J. Rozan. Moses Wine tiene una pequeña agencia de detectives en la ciudad de Los Angeles durante la década de los sesenta, y podemos disfrutar de sus casos en las ocho novelas que Roger Lichtenberg ha escrito. En la misma ciudad, trabajan Elvis Cole y su socio Joe Pike, creados por Robert Crais. Y también, aunque años antes, durante los cuarenta, anda resolviendo crímenes Gaylor Rose Flower, peculiar detective obra de José García. En Cleveland, al otro extremo del país, podemos toparnos con Lincoln Perry, detective, que siempre lleva encima su Glock, obra de Michael Koryta. Y en Florida vive Travis McGee, de John MacDonald, capaz de encontrar y recuperar, por una pequeña comisión, cualquier cosa perdida. Y ahora retrocedemos un buen montón de siglos en el tiempo, y cambiamos de continente, para entretenernos con la novelas de Lindsey Davis protagonizadas por Marco Didio Falco, investigador trabajando para el emperador Vespasiano deshaciendo entuertos por todo el imperio romano. También en la antigua Roma, deberíamos citar a Gordiano “el sabueso”, pergeñado por Steven Saylor; o Marco Corvino, de David Wishart. Y ya que estamos en Europa, aunque siglos después, añadimos a este ya prolijo listado a la investigadora parisina Aimée Leduc, obra de Cara Black. Y también en París vive Nestor Burma, creado por Léo Malet. Y bajamos un poco, al sur de los Pirineos para conocer a Pepe Carvalho, de Manuel Vázquez Montalbán, si cabe, el más reconocido investigador creado en nuestro país.

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