15 de octubre de 2015

Crónicas de Essen 2015 (Día 1)

Nuestro cuarto Essen consecutivo ha sido un poco más especial que los anteriores pues, junto a nuestro ya tradicional ánimo de jugar como si no hubiera un mañana en la mayor feria de juegos de mesa de Europa, portábamos esta vez una agenda repleta de reuniones con algunas de las más conocidas compañías fabricantes de juegos de mesa. Este último aspecto merece una o varias entradas separadas y tengan por seguro que lo compartiremos con todos ustedes más adelante pues estamos convencidos que muchos tendrán curiosidad por conocer un poco más los entresijos casi nunca mostrados del mundo de la producción de los juegos de mesa, y puede que incluso resulten de alguna utilidad para aquellos de ustedes que en el futuro quieran recorren un camino similar al nuestro. Con todo, para nosotros ha supuesto una fantástica experiencia y todo un curso acelerado del complejo mundo de la fabricación de un juego de mesa. Como digo, de lo acontecido en dichas reuniones hablaremos más adelante cuando hayamos hecho el análisis de todo lo aprendido y tomado las decisiones oportunas. Hoy toca contar todo, o al menos aquello que consideramos más interesante de lo que vimos y jugamos en Essen 2015.

Llegamos al aeropuerto de Dusserldorf el jueves 8 sobre las 12 del mediodía, recogida de maletas y 30 minutos en tren más tarde ya estábamos en nuestro hotel de Essen. Como solemos hacer habitualmente la tarde del primer día la dedicamos a disfrutar de la ciudad, descansar del viaje y hacer acopio de fuerzas para los próximos 2 días de Feria. Pese a lo que mucha gente pueda pensar por su ubicación en plena cuenca minera del Ruhr, Essen es una preciosa y moderna ciudad de amplias avenidas peatonales salpicadas de parques, iglesias, teatros, excelentes restaurantes, encantadoras cafeterías y terrazas para tomar una buena cerveza alemana o un café si el tiempo acompaña. Moverse por Essen además es un verdadero placer debido al magnífico sistema de transporte público que conecta prácticamente toda la ciudad en metro, tranvía o bus. Por un bono diario de apenas 4 euros y medio puedes hacer uso de cualquiera de ellos cuantas veces quieras.

Ya entrada la noche, vuelta al hotel a ultimar detalles de las reuniones del próximo día y planificar el asalto a las mesas de juego, algo a lo que este año apenas habíamos podido dedicar tiempo, centrados como estábamos en lo primero. Así que, provistos de mapas de halls, booths, listas de juegos que nos apetecía probar y nombres de editoras, preparamos el día 1.

Viernes 9 de Octubre. Día 1.

Tras aprovisionarnos de los bocadillos de rigor (la comida en el interior de la Feria es insultantemente cara) y un frugal desayuno por el camino nos deslizamos –ganando tirada de iniciativa y con bonificador de fuerza +3– dentro del metro abarrotado hacia la Feria desde la Estación Central de Essen. Poco antes de las 10 de la mañana, hora de apertura, estábamos en la puerta entre la colosal marea de gente que se agolpaba en el hall de entrada. Siempre me resulta complicado explicar a quien no haya estado nunca la dimensión de la Feria. En esta edición acudieron más de 160.000 visitantes procedentes de multitud de lugares del planeta desde el jueves al domingo. Una barbaridad. Por hacer una comparación podríamos decir que casi el doble de habitantes de Lorca pasaron por allí en 4 días. Una auténtica locura, en serio. Ni hablar ya del dinero que se mueve en esos cuatro días. Y hablo de dinero contante y sonante porque allí es complicado pagar con tarjeta. Como decía el gran Pedro García por twitter: “la peña va con el fajo de billetes en el bolsillo como en el Mercao de ganao de la Pola”.


Teníamos la primera reunión a las 11, así que la primera hora nos dedicamos a deambular un poco por la Feria identificando los “booths” a los que volveríamos más tarde a tratar de echarle el lazo a las siempre escurridizas mesas libres.  La reunión se alargó hasta casi las 12.30 así que, como era de imaginar, no había una sola mesa libre a la que echar el guante en los juegos que nos interesaban, la mayoría de ellos con pocas copias para probar pues serán lanzados tras sus respectivas campañas de crowfunding, así que hicimos reservas para el día siguiente para “7th Continent”, “Scythe” y “Blood Rage”, este último ya financiado con gran éxito y de anunciada edición en español por EDGE. Mención aparte merece “T.IM.E. Stories”. Aunque ya lo habíamos visto en casi todas las listas previas de juegos a seguir en Essen 2015 no nos había llamado demasiado la atención. Fue al pasar por el booth de la BGG y ver que aparecía en las primeras posiciones de popularidad lo que espoleó nuestra curiosidad e hizo que buscáramos la forma de probarlo. Jamás imaginaríamos que eso se convertiría en una misión sólo accesible para tropas de élite o elfos silvanos.



Como ya comenté en G+ la experiencia de “T.I.M.E. Stories” en Essen debería estudiarse en la asignatura de “Hypelogía” de todas las universidades. Imaginen por un instante 3 mesas con el juego desplegado sobre las mismas en una habitación acristalada con un solo acceso custodiado por dos agentes de riguroso traje negro y gafas de sol oscuras. En la puerta y en el interior varios vinilos con el símbolo de riesgo biológico y “caution”. Tres personas ataviadas con batas blancas en cada una de las mesas y un A4 como el que mostramos en la foto pegado en el cristal desde las 10:05 de la mañana. Aún en estado de shock y con los niveles de hype subiendo sin control por el riego sanguíneo tratamos de reservar mesa para el día siguiente. “La lista de reservas se hace al comienzo de cada día, tratad de estar aquí a las 10 en punto mañana”, nos dice una chica de bata blanca mientras nos mira con cierta conmiseración y nos regala un par de chapas con el enigmático logo del juego. Con el hype a punto de estallar nos lanzamos a comprar el juego. ¿De verdad alguien necesita probar un juego cuando hay dos tipos de negro custodiándolo en una puerta con un símbolo de riesgo biológico? La edición en inglés ha volado. Sólo quedan a la venta las ediciones en francés y en alemán. Los niveles de hype me tientan a comprar un juego narrativo en un idioma del que no hablo ni papa, pero Sibi me contiene no sin esfuerzo. Bien. Mañana intentaríamos probarlo al menos. Cuán inocentes fuimos, señores, cuán inocentes.

Para calmar los ánimos y la frustración buscamos un juego relajado, suave… Y lo encontramos. “Fog of love”. Sí, han leído bien. “Niebla de amor”. Unos animales de los juegos de sangre y traición como nosotros jamás se habrían fijado en un juego con ese nombre sin un “bloody”, “dark” o “madness” delante o detrás de la palabra “fog” pero lo vimos tan arriba en la lista de la BGG de la feria que nos sentamos a la luz de las velas (no, no es una metáfora) a probarlo. Uno no sabe en qué romántica situación van a regalarle una joya… Así que allí estábamos Sibi y yo ante una joya de juego que saldrá en Kickstarter el día de San Valentín de 2016. En serio, uno de los pocos juegos que probamos que nos sorprendieron por su originalidad. Juego para dos jugadores, muy rolero, en el que cada uno habrá de encarnar a un personaje, dotados ambos con muy diferentes personalidades y que representan una tormentosa historia de amor. Juego de verdad muy disfrutable para jugar en pareja, real como la vida misma (sientes algún que otro escalofrío recorriendo tu espalda de pura empatía), sencillo de mecánicas pero con decisiones que tomar que te llevarán (o no) a buscar el siempre complicado equilibrio entre lo que es mejor para ti y lo mejor para la relación. Algo de bluffing y deducción dan los toques finales a un juego muy divertido y sobre todo original y novedoso en el que ambos jugadores pueden ganar, perder o quedarse en… “algo intermedio” como apuntan en la descripción del juego. Tras la intensa experiencia “amorosa” necesitábamos algo de espacio así que Sibi se quedó probando un juego de bonitas ilustraciones llamado “Celestia” con decepcionantes resultados y yo fui a buscar Santos Griales en las tiendas de juegos “viejunos” de segunda mano con idénticos decepcionantes resultados. La nostalgia, ya saben, nos puede en esta casa. Y con más frecuencia de la que desearíamos es cara y rara de encontrar. 

Para terminar el día nos sentamos a probar un “Simurgh”, que al final no dejó de ser otro juego de colocación de trabajadores más, eso sí, con un arte fantástico. Una piedra envuelta en un bonito papel de caramelo, para qué nos vamos a engañar. Fue entonces, cuando ya nos encaminábamos a la puerta de salida cuando nuestras miradas se cruzaron, él desde su descomunal caja de madera, yo desde mi atormentado espíritu de grognard frustrado. Fue amor a primera vista. Nada de niebla esta vez. Amor verdadero. Y como todos los grandes amores las rupturas siempre son desoladoras. En esta ocasión… “megadesoladoras”. Tanto El “Mega Civilization” como yo supimos desde el que principio que jamás podríamos estar juntos. No son ya los 180 euros que cuesta. El verdadero desafío consiste en engañar a 18 personas más junto a una mesa durante (probablemente más) de 360 minutos. No hay amor ni amistad que resista eso. Sólo 3000 copias se han fabricado. Una no será la mía. Eché un último vistazo atrás para contemplar aquella caja que apenas el mostrador podía sostener y crucé la puerta de salida con el corazón encogido. Sólo me quedó el consuelo de verlo de nuevo desplegado en todo su colosal esplendor sobre una mesa gigantesca al día siguiente.



6 comentarios:

  1. Querido Manuel, pues que sepas que vuestra experiencia me ha llevado a indagar sobre el 7th Continent. Y vaya juego!! Me he unido a su mecenazgo ya y estoy deseoso de poder jugarlo para anteayer. :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Contaré con más detalle nuestras sensaciones jugándolo en la próxima entrada pero para mi ha sido de lejos el mejor juego de la Feria y te diría más: uno de los más originales y bien pensados que he jugado en los últimos años. ¡Ya somos entonces compañeros de mecenazgo! :-D

      Eliminar
    2. Jolin, es que se trata de una vuelta de tuerca a los cooperativos/semicooperativos, con una solución requetemaja para "entrepartidas" o incluso para cuando hayas explorado la isla (que no será pronto con más de 1000 cartas, con todos los "extras" que tiene, con 4 maldiciones diferentes ¡vaya viaje!) sacarte una carta aleatoria y empezar a explorar desde ahí. @,@ ^_^

      Eliminar
  2. En nuestra casa de juventud era broma común decir: "¿Jugamos un Civilization rápido?".

    ResponderEliminar
  3. Ya son ganas gastarse un dinero en avión y alojamiento para guardar enormes colas, probar cuatro juegos,y comprobar que las "rarezas" escasean y son caras. Para eso me quedo en casa, que con lo que me ahorro de viaje tengo para pillar varios juegos descatalogados, y esto no me lo podréis negar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, en realidad, lo importante del viaje a Essen era reunirnos con un montón de empresas fabricantes de juegos para recabar información y presupuestos de cara a la producción de nuestro juego. Sibi y Manuel mantuvieron horas y horas de reuniones con varias empresas muy importantes en este sentido. Essen es el mejor lugar para trabar contacto en persona con estos profesionales del sector, que andan fabricando los mejores juegos ahí fuera.

      Eliminar